Triplete al Paco

¿Quién dijo que mirar las tapas de los diarios no es divertido? El lector bien informado (bah, el que se para frente al kiosco a mirarlas) experimenta cómo cada medio muestra una arista de la información y tiene la posibilidad de completarla por sí mismo.  He aquí la oportunidad –muy didáctica por lo gráfica– de hoy: Paco Pérez atajando un penal en secuencia fotográfica… a través de tres de los diarios locales.

Parece que fue gol…

Seguramente para el Sr. Gobernador será un recuerdo simpático de estos momentos mediáticos de su vida, como para mostrarle a los nietos. Ponele…

Felicidades con Photoshop

Mañana se nos acaban las Fiestas. Y, en estas fechas, desear felicidades es común, pero eso no le quita (o no debería quitarle) veracidad al deseo. Uno está tentado de pensar que desearle la felicidad a los demás es frívolo, ya que no pasa de un ideal y no se puede dar en la realidad (suponiendo que el deseo es sincero, claro… pero ese es otro tema). Pero ¿qué tiene de malo desear imposibles? Lo bueno del ideal es que funciona de horizonte para los deseos, justamente. Uno nunca lo alcanza, entonces sigue adelante.

Lo que pasa es que uno confunde lo ideal con lo falso. Me parece que el consumismo nos tiene malacostumbrados y curados de espanto, y cuando vemos algo demasiado lindo, acabado, atractivo… rayano en la perfección, ya lo tachamos de falso, de photoshopeado (qué término triste…). Pero el Photoshop no es un herramienta que sólo miente, también sirve para realzar la verdad, o sea, para emprolijar, para simplificar, para acercar lo real a lo ideal.

¿A qué voy con todo esto? Voy a mostrar, como ejemplo, mi deseo de fin de año para el Jornada en su versión real (o sea, la del papel en mi tablero) y su versión retocada (o sea, la digitalizada, la que salió impresa y los lectores vieron). ¿Cuál sería la más real?

Lugares comunes

lugares comunes por Pablo Pavezka
lugares comunes, una historieta de Pablo Pavezka en Flickr.

Cuando se estrena una película mendocina en un cine comercial –después de cincuenta años– es prácticamente una obligación ir a verla, más allá de su calidad, ¿no?

Sí. Entonces, más acá de su calidad, que es muy alta (en comparación con la del resto de las películas –argentinas o no– en cartel, o de las que uno puede ver en la tele, o en video –legal o no–, o de… etcétera), hacer el gasto de ir a Palmares a ver Road July es prácticamente una obligación.

¡Y todavía está en cartel!

Cuarenta y cuatro botones

Si andás por Palermo, pasá, mirá y contame qué tal (yo participo pero no voy; me queda un poco lejos).

Volver a repetir

Lo que se dice seguir, sigo. Pero ya no voy a volver a repetir vaticinios. Si es por repetir, mejor me prendo a ésta:

¡Hasta febrero!

“ADIMZA en la Nave” en fotos

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¡Miren: Salgo en la tapa de Mucha Merd!